La Institución Educativa Escuela Normal Superior Indígena de Uribia vivió una jornada histórica este 19 de agosto, al recibir la visita de la Hermana Blanca Nidia Bedoya Salazar, Superiora General, y de la Hermana María Luisa García Casamián, Vicaria General, de la Congregación de las Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia.
Nuestra institución, confiada a la guía espiritual y pedagógica de las Hermanas Terciarias Capuchinas de la Provincia del Buen Pastor, abrió sus puertas con alegría y esperanza para recibir a estas distinguidas religiosas, cuya presencia es motivo de bendición para toda la comunidad educativa. Este encuentro no solo representa un momento especial de fraternidad y comunión, sino también una oportunidad para renovar el compromiso con la Propuesta Pedagógica de Afirmación Cultural, que busca integrar la identidad wayuu, la formación académica y los valores cristianos inspirados en el carisma franciscano y amigoniano.
Un recibimiento cargado de fe y cultura
La jornada dio inicio en el patio de comunidad, donde los estudiantes de secundaria se reunieron en compañía de directivos, docentes y administrativos para dar la bienvenida a las Hermanas. Allí, el docente de religión, Edwuin Vilardy, guio una oración de apertura que llenó el ambiente de recogimiento y espiritualidad, invitando a encomendar a Dios este encuentro tan significativo.
Luego, la docente Laura Ortiz, presidenta del Movimiento Laical Amigoniano sede norte, dirigió unas palabras cargadas de emoción y gratitud. Con gozo, resaltó la importancia del acompañamiento de las Hermanas Terciarias Capuchinas en la misión de educar y evangelizar, subrayando cómo su testimonio de vida inspira y fortalece la vocación de todos los que hacen parte de la familia amigoniana.
El acto protocolario continuó con la intervención del personero y el contralor escolar, quienes, en representación del estudiantado, ofrecieron un mensaje de bienvenida y gratitud a las visitantes. Como parte de este recibimiento, el grupo de música y danza wayuu presentó con orgullo la tradicional danza Yonna, manifestación cultural que refleja la identidad y el espíritu de nuestro pueblo indígena. Esta muestra artística, cargada de simbolismo, representó la unión entre la espiritualidad franciscana y la riqueza cultural de la Nación Wayuu, en un verdadero gesto de interculturalidad.
Palabras que inspiran y fortalecen la misión
Tras este emotivo momento, la contralora y el personero compartieron unas palabras, reafirmando el compromiso de los estudiantes con los valores de respeto, servicio y responsabilidad que caracterizan a la institución. Posteriormente, las directivas y el personal administrativo ofrecieron un obsequio a las Hermanas, como muestra de gratitud y reconocimiento por su labor incansable al frente de la Congregación y por su visita a nuestra sede.
Con humildad y alegría, la Hermana Blanca Nidia Bedoya Salazar, Superiora General, tomó la palabra para agradecer el cálido recibimiento. En su intervención, destacó la importancia de la misión educativa en contextos rurales e indígenas, alentando a toda la comunidad a seguir caminando juntos en la construcción de una educación con sentido humano, cristiano y cultural.
A su vez, la Hermana María Luisa García Casamián, Vicaria General, compartió también un mensaje fraterno en el que expresó su emoción por conocer de cerca la riqueza cultural del pueblo wayuu y por encontrarse con una comunidad educativa comprometida con la misión evangelizadora y formativa de la Congregación. Sus palabras fueron acogidas con respeto y alegría por parte de todos los presentes.
La coordinadora de convivencia dirigió unas palabras de cierre, resaltando el valor de esta visita para la vida institucional y agradeciendo el ejemplo y la cercanía de las Hermanas.
Un momento para la memoria institucional
La jornada concluyó en un ambiente de fraternidad, con estudiantes, docentes y administrativos acercándose a saludar a las Hermanas, quienes con sencillez y afecto compartieron gestos de cariño y cercanía. Fue un espacio de encuentro humano y espiritual que quedará grabado en la memoria de la comunidad educativa como un hito importante en la historia de la Escuela Normal Superior Indígena de Uribia.
La visita de la Superiora General y la Vicaria General no solo reafirma el compromiso de la Congregación con nuestra institución, sino que también se convierte en una fuente de inspiración para continuar trabajando en la formación integral de los niños, niñas y jóvenes, integrando la fe, la cultura y el conocimiento en un mismo proyecto de vida.
























